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martes, 2 de agosto de 2016

Tordelpalo - Reportaje de la Nueva Alcarria

Ahora que nos vamos acercando a las fiestas de Agosto, me gustaría invitaros a colaborar con la comisión de fiestas, con ideas o ayudando para preparar cualquiera de las actividades que se programen.

En estos momentos hay una iniciativa para hacer camisetas con el nombre del pueblo y por el momento hay alrededor de 100 inscritos.. su coste 12€.

También se esta en conversaciones para participar en una liga de fútbol sala entre diferentes pueblos y que se jugará en Prados.

En mente la romería al Gavilán y la comida popular.

Andadas, juegos y cualquier otra cosa para los días de la Asunción y San Roque, con permiso de los actos religiosos.

.. Y cambiando de tercio,, gracias a Julio que me proporcionó una copia sobre una reportaje de la Nueva Alcarria, -Guadalajara pueblo a pueblo-, de hace unos diez años sobre el pueblo y que aquí reproduzco... aunque el guión se parece bastante a otro reportaje publicado en el blog:http://guplazamayor.blogspot.com.es/2009/11/tordelpalo.html 


Tordelpalo


Altitud: 1309 m. Censo de Habitantes:32 Distancia de la capital: 141 kms.

El lugar y sus gentes

Las tierras de la cerca del lavadero están de un verde encendido y el viento juega a hacer olas sobre la superficie sin final de los sembrados. En el campo de la cerca todo se ve como reventando de vitalidad. La fuente, en cambio, corre solitaria y mortecina en su doble salida por el muro de piedra, rumorosa, y queda, sin que nadie la mire, perdiendo su caudal luego de atravesar por donde la alberca, en busca del arroyo que se cuela entre la hilera del chopos.

El pueblo de Tordelpalo queda justamente detrás, en la otra cara del leve montículo que culmina con el depósito del agua. En el aprisco de las eras se lamenta el corderillo hambriento, acabado de nacer. No he visto a nadie por las calles. Tampoco sé si en Tordelpalo hay mucha gente en este final del verano; supongo que sí, pero en todo caso será una población exigua, de sedimento, la escasa población que se resistió a dejar sus lares cuando la desbandada de los años sesenta. Siempre, claro esta, con el aliciente en favor de su proximidad a Molina.

Tordelpalo tiene desde las eras la estampa de un pueblo oscurecido por el pasar de los años, serio y venerable. Lo he recorrido de extremo a extremo sin encontrar a mi paso, ni para bien ni para mal, una sola alma. Desde los altos del depósito se ven pasar, a tiro de piedra, los coches que vienen y van por la carretera de  Teruel. Lejos se divisan los picachos roquedos de la Sierra de Caldereros, donde se sostiene erguido y en parte rehecho el castillo de Zafra. En otra dirección, ahora mirando a las puestas del sol, las torres del castillo de Molina en la vertiente, como punto final a los rastrojos, a las tierras baldías y a las barbecheras.

La espadaña de la iglesia, la plaza, la recia casona con portada en arco del ayuntamiento, todos es antiguo, callado, evocador de tiempos mejores. Las calles, no obstante se ven limpias y bien pavimentadas algunas de ellas. Al cabo de un rato siento en las inmediaciones de la plaza el ruido de un tractor, y veo un muchacho vestido con mono azul que lo conduce. Canta el gallo junto a los muros del cementerio. El cementerio de Tordelpalo, al lado de cuyo viejo tapial se ha de pasar a la entrada y a la salida del pueblo necesariamente, tiene un piedra dintel con una inscripción bien legible. Por debajo de la calavera y de las dos tibias cruzadas que lo adornan, está escrito: "Nemini parco. Como te ves yo me vi, como me ves te verás, si ruegas a Dios por mí, en el cielo lo hallarás. Año de 1868". La leyenda está grabada, como por la fecha no es difícil imaginar, en pleno apogeo del movimiento romántico. Las alegorías y el contenido del texto tampoco nos invitan a ponerlo en duda. 

Tuvo el pueblo su fiesta mayor en la Octava del Corpus, pero se cambió a mediados de agosto a fin de hacer más fácil la asistencia a los que viven fuera.

La historia

En la sesma del Pedregal, sobre una loma rocosa, amparado en elevado cerro que tuvo en siglos remotos un torreón vigía o de defensa, de donde le deriva el nombre actual al poblado. Su origen es claramente de la época de la repoblación, del siglo XII, y nunca tuvo efemérides señaladas, por lo que hoy su aspecto es de escueto caserío, escaso en habitantes. La habitaron en los siglos medios la familia de los Cienfuegos, dueña de casi todo el término, aunque sin ostentar señorío alguno sobre el mismo.

El patrimonio

Destacan entre sus edificios los mínimos restos de su torreón en lo algo que le protege. La iglesia parroquial preside la plaza del pueblo; es un edificio de sencillez suma, con pequeño atrio porticado sujeto por arco semicircular con el borde cuajado de entalladuras, bolas y picos. El interior es de una sola nave, y en ella destaca el altar o retablo mayor, con otros laterales, todos en un estilo barroco popular, con muchas imágenes, pero sin mérito. Es curiosa la puerta del cementerio, en cuyo dintel aparecen talladas antiguas inscripciones, frases alusivas a la muerte, emblemas de los mismo (cruces, calaveras, tibias, etc.). En las afueras del pueblo la casona de los Cienfuegos, típicamente molinesa, con arco central semicircular adovelado, y dos grandes escudos laterales.

lunes, 30 de junio de 2014

Monumentos - Casa grande

Casa grande de Tordelpalo o casona de los Cienfuegos

Se trata de un edificio de dos plantas cuya fachada esta caracterizada por una gran sobriedad y una paradigmática simetria. El eje de la fachada esta ocupado por un gran arco de medio punto rematado en la parte superior por dos escudos, uno a cada lado del arco; en la parte superior, sobre la clave, se ubica una ventana rectangular ligeramente más alta que ancha. A ambos lados del eje se sitúan a una distancia idéntica cuatro ventanas, dos arriba, algo más pequeñas que la central, y dos abajo, de unas dimensiones superiores a las de arriba en las que se adivinan las huellas de unas rejas hoy desaparecidas. La casa poseía dos alas laterales y un gran patio trasero, hoy todo ello dividido entre varios propietarios.


Antiguamente la casa contaba con una hilera de piedras talladas flanqueando la entrada que actualmente están en una propiedad particular.


Detalle de los escudos de los Arias y los Cienfuegos.




















Juan Arias del Castillo. Contrae matrimonio con doña Ana de Cienfuegos. Juan otorga codicilo en Molina (Guadalajara) el 1 de marzo de 1649. Son padres de:
1.   Agustín Arias, natural de Málaga. Bautizado el 13 de febrero de 1618. Caballero de Santiago.
2.   Jerónimo Arias, natural de Málaga. Bautizado el 16 de octubre de 1615. Contrae matrimonio en Atienza (Guadalajara) el 1 de agosto de 1644 con doña Luisa Miño, natural de esta población, hija de Antonio Miño Trujillo y de Antonia Carrillo. Testan en Molina en 1657. Son padres de:
21.   Francisco Arias.
22.   Juan Arias.
23.   José Arias.
24.   Antonia Arias.
25.   Luisa Arias.
26.   Jerónimo Arias, natural de Molina. Bautizado el 25 de junio de 1654. Regidor de Molina. Contrae matrimonio en esta localidad el 30 de septiembre de 1674 con doña Antonia del Castillo, natural de Auñón (Guadalajara), hija de Juan del Castillo de Terraza y de Francisca Suárez, que fallece el 14 de abril de 1689. Son padres de:
1.   Francisco Arias del Castillo, natural de Molina. Bautizado el 6 de octubre de 1677. Caballero de Calatrava desde 1702.

[Ana de Arias y Cienfuegos, abadesa en el convento de las clarisas del 1-12-1664 a 30-9-1667, creo que tuvo que ser hermana de Jerónimo de Arias (2).]

[Link]
Link2

Difícil en este momento de relacionarlo, cuando la fecha tallada en piedra más antigua en el pueblo es de 1700. ¿Sabéis donde esta?

[1886] La etimología de este pueblo, según el P. Berdoy, viene de que, cuando se fundaron las cuatro primeras casas, especialmente una, que tiene visos de palacio, y está en la orilla del pueblo, frente a la carretera,
quisieron sus cuatro habitantes erigir una pequeña capilla, en donde tributar al Señor, los honores del culto católico. Con este objeto, edificaron un pequeño torreón de madera que andando el tiempo fue derribado, y construida otro de piedra, que es el que tiene en la actualidad.
[Link3]


La familia Arias contaba con una casa en Capitán Arenas número 19, en Molina de Aragón.


TITULAR: Familia Arias
ESCUDO: Arias, de la Muela, Malo y Ruiz de Molina
LOCALIZACION: Fachada en la calle Capitán Arenas, n1 19 de la ciudad de Molina de Aragón
MATERIAL: Piedra policromada original

FECHA: siglo XVIII

DESCRIPCION: Un escudo magníficamente tallado y muy bien conservado a pesar de los doscientos años que han pasado sobre él, manteniendo incluso los restos de su primitiva policromía. Se encuentra puesto sobre el muro de fachada de la casa que fué en tiempos antiguos sede del linaje de los Arias, uno de los de mayor prosapia en el Señorío de Molina, con tierras y ganados, e incluso otras casonas en lugares de la Sesma de la Sierra, así como en Tordelpalo, donde aún se ve una casona con los escudos de este linaje sumado al de los Cienfuegos.

BLASONADO: Escudo español, cuartelado, primero de Arias, un castillo atacado por un león que asciende a las almenas por una escalera, al pie una granada, un ramo de laurel y una rueda de molino; segundo de Muela un arbol atacado de un león; tercero de Malo, un cordero místico, rodeado de tres leones y dos estrellas de seis puntas, con tres calderas al pie; cuarto de Ruiz de Molina, un castillo con dos ruedas de molino. Por timbre lleva una celada diestrada sobre cartela barroca.

[Link]